Religión
Muchas veces se habla de "sucedaneos" de la religión refiriendose a planteamientos distintos al institucional. Quiero hablar de religión porque es algo con lo que me encontré socialmente desde niño y con lo que me he encontrado naturalmente como hombre.
Empezaré por el principio. ¿Qué significa religión? El término procede de "religare" o "relegere", y aquí ya tenemos dos elementos:
1. Religare como "desatar", "liberar".
2. Relegere: como "volver a reunir".
Ambas aceptaciones apuntan al mismo hecho: liberarse de una naturaleza condicionada y volver a unirse con la propia naturaleza esencial (acorde a Natura).
Fundamentalmente a eso apunta la tradición esotérica de todo tiempo y lugar. Lo encontraremos de muchas maneras y todas ellas expresan la actitud de una "religión personal", de la expresión de necesidad del "homo religiousus".
Una definición distinta surge ya a medida que el mundo se hace dueño de su creador (el hombre) e instaura un planteamiento distinto. Ya no es necesidad individual sino exigencia colectiva, y por tanto es natural que a muchas personas el término en sí les produzca cierto "repelús".
Veamos una definición simple del diccionario de la Real Academia: "virtud que nos mueve a dar a Dios el culto debido".
Qué Dios y qué culto será la lucha histórica más terrible del hombre sobre el hombre. Quizás porque olvidamos que hablamos de una virtud, de una potencia natural del hombre que surge de si mismo y busca simplemente manifestarse.
En tiempos en los que hay hombres que gobiernan a los hombres afirmando su religión sería bueno que todos afirmaramos que somos religiosos por naturaleza y no necesitamos que nadie nos enseñe cual es el sentido de lo divino.
Empezaré por el principio. ¿Qué significa religión? El término procede de "religare" o "relegere", y aquí ya tenemos dos elementos:
1. Religare como "desatar", "liberar".
2. Relegere: como "volver a reunir".
Ambas aceptaciones apuntan al mismo hecho: liberarse de una naturaleza condicionada y volver a unirse con la propia naturaleza esencial (acorde a Natura).
Fundamentalmente a eso apunta la tradición esotérica de todo tiempo y lugar. Lo encontraremos de muchas maneras y todas ellas expresan la actitud de una "religión personal", de la expresión de necesidad del "homo religiousus".
Una definición distinta surge ya a medida que el mundo se hace dueño de su creador (el hombre) e instaura un planteamiento distinto. Ya no es necesidad individual sino exigencia colectiva, y por tanto es natural que a muchas personas el término en sí les produzca cierto "repelús".
Veamos una definición simple del diccionario de la Real Academia: "virtud que nos mueve a dar a Dios el culto debido".
Qué Dios y qué culto será la lucha histórica más terrible del hombre sobre el hombre. Quizás porque olvidamos que hablamos de una virtud, de una potencia natural del hombre que surge de si mismo y busca simplemente manifestarse.
En tiempos en los que hay hombres que gobiernan a los hombres afirmando su religión sería bueno que todos afirmaramos que somos religiosos por naturaleza y no necesitamos que nadie nos enseñe cual es el sentido de lo divino.


1 comentarios:
bien expresado.
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