El Diario de Vargas "el brujo"

Cuentos, poemas y reflexiones. Dama Natura

  • Embrujo: la web de Vargas "el brujo"
  • Mi foto
    Nombre: Vargas "el brujo"

    miércoles, enero 26, 2005

    Imperfección

    Hay algo que hace sufrir a la persona que posee un ideal: su alejamiento de ese ideal. A medida que cree avanzar lo que constata es su lejania de la perfección, la clara evidencia de ser defecto y dificultad. Al alejarse de modelos de perfección se da cuenta que aquellos que hablan de ser "correctos" son hipócritas, personas que evitan cuidadosamente ser percibidos como "erróneos".
    Un hombre bueno parece nunca ser lo suficientemente bueno y es ayudado por una caterva de "tecnicos" que le afirmarán que padece algún "mal del alma". Esta es una posición perversa pues implica que el que juzga carece de dicho mal.
    En culturas más antiguas y sabias se acepta que el curandero sea un enfermo, que el chamán esté ligeramente "chalado"...pues nadie es perfecto, y no se trata de erigir un pedestal a la "normalidad". Es precisamente el hecho de que el "elegido por los dioses" sea imperfecto lo que atestigua nuestra natural condición humana.
    Al fin y al cabo lo que yo deseo es ser amado, y para ese acto misterioso no es necesario que esté en la comunidad de los "perfectos". Y así como yo amo a otra persona sin pedirla que sea perfecta, sino que la amo porque ella es la que es, lo mismo debo esperar del otro.

    Amor entre pecadores...y entre excesos y defectos ando mi camino.

    lunes, enero 17, 2005

    Oración y Poesía

    La oración es algo consustancial a todos los pueblos, y surge desde el mismo origen de la humanidad. Es la autentica toma de conciencia del significado de existir.
    La poesía fue en su origen un canto y una oración. Sirva aquí dos ejemplos de esa actitud íntima del ser humano:
    Miguel de Unamuno

    Agranda la puerta, Padre,
    porque no puedo pasar;
    la hiciste para los niños.
    Yo he crecido, a mi pesar.

    Si no me agrandas la puerta,
    achícame, por piedad,
    vuélveme a la edad bendita
    en que vivir es soñar.

    Juan Ramón Jiménez

    No corras.
    Ve despacio.

    Que adonde tienes que ir

    es a ti mismo.

    Ve despacio.
    No corras.
    Que el niño de tu YO,
    recién nacido eterno,
    no te puede seguir.


    miércoles, enero 12, 2005

    Narración y Sueño

    ¿De qué está hecho el tejido de los sueños? Actuamente se habla mucho de un pensamiento "narrativo" hecho de imagenes y metáforas, de historias personales que habitan en el inconsciente y que son la base de nuestra representación de la realidad. La pregunta es: ¿quien es el autor de los sueños? El artista se muestra como un imitador de ese autor misterioso, trata de expresarse con las mismas herramientas y maneras que él. Es un "sacar a la luz del día" esa actividad misteriosa que se repite cada vez que el "sol se hunde".

    En la tradición se habla de la iniciación al "relato", a la "leyenda"...los mayores enseñan a los menores la historia fundamental, el tejido narrativo que explica y permite la comprensión de lo que significa ser humano. Así la nueva distinción entre pensamiento lógico y pensamiento narrativo es la antigua dicotomia entre el logos y el mitos, entre la razón y la imaginación. Que un individuo sea iniciado al relato de sus mayores implica formar parte de esa leyenda, entrar dentro de la historia mítica de su cultura.

    La leyenda principal es la historia del heroe fundador, del antepasado primordial pionero en la afirmación del significado humano. La iniciación no consiste en una simple imitación formal,sino en un revivir aquello que habita en potencia y que ejemplifica el heroe.

    Hay culturas, como la senoi, en la que la realidad está constituida tanto por la vigilia como por el sueño, ambas son caras de una misma moneda...voces que expresan la realidad diurna y nocturna del ser humano. Lejos de realizar una escisión entre ambas lo que tratan es de integrarlas en una visión última en la que tanto el principio como el final de las cosas se hunden en el misterio infinito.

    Entre ambos puntos el hilo de la narracción que tiene lógicamente su inicio y su final, la historia de mi vida.

    Yo..., narrador y narrado.