El Diario de Vargas "el brujo"

Cuentos, poemas y reflexiones. Dama Natura

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    Nombre: Vargas "el brujo"

    martes, julio 12, 2005

    El hombre según Pico de la Mirandolla

    Tras la visión del "hombre caído" llega el tiempo del Renacimiento, surgen de nuevo lecturas olvidadas y creencias sepultadas. Es el tiempo del nacimiento del arte y la ciencia modernos, de la visión del hombre como posibilidad. Se afirma la "dignidad del hombre" tal como lo expresara el joven Pico de la Mirandolla:

    "Estableció por lo tanto el óptimo artífice que aquél a quien no podía dotar de nada propio le fuese común todo cuanto le había sido dado separadamente a los otros. Tomó por consiguiente al hombre que así fue construido, obra de naturaleza indefinida y, habiéndolo puesto en el centro del mundo, le habló de esta manera:

    "Oh Adán, no te he dado ni un lugar determinado, ni un aspecto propio, ni una prerrogativa peculiar con el fin de que poseas el lugar, el aspecto y la prerrogativa que conscientemente elijas y que de acuerdo con tu intención obtengas y conserves. La naturaleza definida de los otros seres está constreñida por las precisas leyes por mi prescriptas. Tú, en cambio, no constreñido por estrechez alguna, te la determinarás según el arbitrio a cuyo poder te he consignado. Te he puesto en el centro del mundo para que más cómodamente observes cuanto en él existe. No te he hecho ni celeste ni terreno, ni mortal ni inmortal, con el fin de que tú, como árbitro y soberano artífice de tí mismo, te informases y plasmases en la obra que prefirieses. Podrás degenerar en los seres inferiores que son las bestias, podrás regenerarte, según tu ánimo en las realidades superiores que son divinas".

    ¡Oh suma libertad de Dios padre, oh suma y admirable suerte del hombre al cual le ha sido concedido el obtener lo que desee, ser lo que quiera!"

    Este optimismo, frente al pesimismo medieval, será el padre de la siguiente criatura: el mundo y el hombre como máquina. De nuevo se cierran las puertas, de nuevo el oscurantismo se apodera de la mente. La divinidad sustituida por el azar, el destino transformado en casualidad. Ires y venires del pensar.