El Diario de Vargas "el brujo"

Cuentos, poemas y reflexiones. Dama Natura

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    Nombre: Vargas "el brujo"

    martes, febrero 06, 2007

    La experiencia del chamán

    El hecho de que más allá de la teoría exista la experiencia, y que de ésta extraiga uno mismo su saber..., de que toda verdadera ciencia es empirica, obliga a hablar del saber del chamán en torno a la medicina del alma.
    El chaman, lejos del terapeuta del alma laico (psiquiatra) o religioso (cura), ha de integrar en él mismo tanto la experiencia del infierno como la del cielo. Ha de enfermar para comprender la necesidad de medicina, ha de experimentar la oscuridad para amar la luz. Ha de ser consciente de su ignorancia para desear la sabiduría.
    Estrictamente hablando la figura del chamán aparece como aquel que ha conseguido vencer su enfermedad, que ha conseguido "sanar". Pues aquel que conoce la salida del laberinto infernal es el único adecuado para acompañar al que se ha perdido en él.

    Esto, que en esta sociedad parece absurdo, es pieza clave para designar a un individuo como chamán. Ha de "morir" para "nacer", y esto es algo que se deja en manos de la propia Naturaleza. Es el propío Espíritu el que se encarga de seleccionar a los futuros chamanes, y su formación consistirá en que el hombre sea aprendiz del Espíritu.
    Así, frente a la condena de "caida en los infiernos" y "psicosis incurable", el chamán ofrece esperanza de salud, de que es posible recuperarse, volver a recobrar el alma perdida. Esa función cultural es la que creo más importante del chamán. El simple hecho de que todos sepan que el Espíritu ama al hombre, y que tiene un trato especial con él.

    Así que la experiencia del chaman integra la enfermedad y la medicina, la experiencia que enferma y la experiencia que sana...obviamente si se le llama "sabio" es por su elección de qué es lo mejor.